Tres formas de leer gastronomía | Día del Libro 2026
Seguimos construyendo nuestra biblioteca gastronómica. Esta vez con una novela, un libro de recetas y un ensayo.
El 23 de abril es el Día del Libro. Y aunque no necesito una excusa para recomendarte lecturas gastronómicas, aprovecho la ocasión para hablar de tres libros óptimos para regalar.
Huimos un poco de tendencias y publicaciones de corte más promocional y encontramos en librerías tres tesoritos para los amantes de la gastronomía.
En enero te traje tres libros de Col&Col que compartían casa editorial y una manera diferente de leer gastronomía. Hoy la selección es variada: títulos nuevos, clásicos, recetas, filosofía y ficción. Tres libros, tres editoriales, tres formatos: un recetario, una novela y un ensayo. Tres formas de leer la gastronomía que, juntas, empiezan a parecerse a una biblioteca de verdad.
#1 À TABLE! — Chloé Sucrée (Lunwerg Editores, 2026)
À table! es la frase que Chloé Sucrée dice cada día cuando llama a sus hijos a la mesa. También el título de su quinto libro. Un recetario pensado para usarse, con ingredientes que aparecen en varias recetas (como en una despensa de casa). Desde que entró en mi cocina lo he usado ya varias veces: sus falsos gnocchis con pesto, hechos con judía blanca en lugar de papa, o su pasta al limón.
La organización por tiempos de preparación —diez, veinte o treinta minutos— parece una decisión editorial que tiene un sentido práctico. Cada receta ocupa una doble página. Pocos utensilios, ingredientes accesibles, mucho color.
Chloé es la fundadora de Being Biotiful, un proyecto que nació de su experiencia con varias enfermedades autoinmunes y que la llevó a reconciliarse con la cocina cotidiana. No es una cocinera profesional: es una madre que lleva muchos años cocinando y que ha convertido esa acumulación de tiempo y de práctica en noventa recetas pensadas para que no te aburras y te nutras de forma natural.

À table! no es un libro para aprender técnica. Es un libro para perderle el miedo a la cocina de diario, o para recuperar el placer de cocinar cuando el día ha sido largo y la nevera no promete gran cosa. Se lo recomiendo a quien quiera que cocinar deje de sentirse como una obligación. Y también como regalo: bonito, útil y sin complicaciones.
#2 COMO AGUA PARA CHOCOLATE — Laura Esquivel (Debolsillo, 1989)
Hay libros que se leen en un momento concreto de la vida y que desde entonces uno lleva encima. Este es uno de ellos. La historia transcurre en el norte de México, en plena Revolución, a principios del siglo XX. Un tiempo de fractura y de violencia de fondo, aunque la novela no lo pone en primer plano: lo usa como paisaje, como presión ambiental que empuja a los personajes hacia adentro, hacia la cocina, hacia lo doméstico.

Tita es la menor de tres hermanas en el rancho De la Garza. La tradición familiar dicta que la hija menor no puede casarse: su lugar es cuidar a su madre hasta que esta muera. Tita se enamora de Pedro, que acepta casarse con su hermana Rosaura para poder seguir cerca de ella. Y Tita, que no puede decir lo que siente, lo cocina.
Laura Esquivel juega con las palabras como Tita juega con los ingredientes: con precisión, con sensualidad, sensibilidad y descaro a partes iguales.
Como agua para chocolate fue mi primer acercamiento a una parte de la cultura mexicana que desde entonces siento muy cercana. Y fue también la primera vez que entendí que la gastronomía podía ser literatura, que una receta podía ser el lugar donde habita una emoción.
En esta novela, el realismo mágico es lo que lo sostiene todo, y es también lo que me enganchó desde el principio: esas lágrimas que caen sin querer sobre el pastel de boda y hacen llorar a todos los invitados al comerlo, o los pétalos de rosa que Tita incorpora a las codornices siguiendo una receta que le dicta el fantasma de Nacha al oído —y que encienden en Gertrudis un calor tan intenso que la llevan a huir del rancho en brazos de un capitán de la Revolución.
Cada capítulo arranca con una receta —doce en total, una por mes— es la columna vertebral de la novela.
Es un libro ligero en el mejor sentido: se lee rápido, atrapa. Se ha convertido ya en un clásico que hay que leer como tal, sin disculpas ni condescendencia. Se lo recomiendo a cualquiera que todavía no lo haya leído, le guste o no cocinar. Y también a quien lo leyó hace años y lo perdió por el camino.
#3 DE LENTEJAS Y CAVIAR — Jorge Guitián (Col&Col Ediciones, 2026)
De lentejas y caviar es un ensayo sobre la gastronomía contemporánea: qué hemos hecho con ella, cómo la hemos contado y qué hemos dejado fuera. Guitián observa la alta cocina, la crítica, las tradiciones y los nuevos hábitos de consumo desde sus viajes y desde una formación en Historia del Arte que se nota en la forma de leer la gastronomía como fenómeno cultural y social. El resultado es un mapa de preguntas sobre la cultura y la mesa del siglo XXI.
La editorial dice: “A través de estas páginas marcadas por sus viajes, el autor cuestiona asuntos como el sentido de la alta cocina, el papel de la crítica especializada, las tradiciones culinarias y las nuevas dinámicas de la alimentación. Pero este libro no es solo diagnóstico: también es un llamado poético y urgente a recuperar la conexión con lo auténtico, lo cercano, lo cotidiano.”
Jorge Guitián es licenciado en Historia del Arte, especializado en arte prehistórico y en gestión del patrimonio cultural. Lleva más de diez años probando y escribiendo sobre gastronomía. En la actualidad, escribe para medios como La Vanguardia y Traveler. Fue profesor en mi máster del Basque Culinary Center, y su conceptualización de la gastronomía como algo horizontal —frente al discurso piramidal tradicional, donde las voces de autoridad dominaban— se me quedó grabada.

Hace un recorrido por la historia reciente de la comunicación gastronómica, repasa la figura del crítico, las razones por las que se habla y se consume tanto contenido gastronómico, y lo hace con una aproximación teórica, pero con ejemplos de la vida real.
El primer capítulo, un poco más largo, es toda una declaración de su pensamiento y la filosofía que hay alrededor de los temas que trata. Luego va alternando capítulos más cortos, anécdotas y otras reflexiones.
Se lo recomiendo especialmente a la gente del gremio, a quien se dedica a la hostelería o a la gastronomía desde cualquiera de sus ramas. También a quien le interese el ensayo sobre gastronomía, o a quien haya tenido contacto previo con este tipo de lectura.
De lentejas y caviar es el octavo título de Hojas de Col, la colección de Col&Col en la que participan especialistas en cocina, pero también en sociología, filosofía, periodismo, historia o arte, para explorar todos los caminos que convergen en la mesa.
Tres libros, tres formas de acercarse a la gastronomía. Uno te enseña a cocinar sin miedo, otro te recuerda que la comida puede ser literatura, y el tercero te invita a pensar qué estamos haciendo con todo esto. Juntos, empiezan a parecerse a una biblioteca de verdad.
Si tienes alguna recomendación de lectura gastronómica que creas que debería conocer, escríbeme. Siempre estoy buscando el próximo libro que añadir a la estantería.





