Gran Canaria tiene su propia escuela de vino
El Ciclo Formativo de Grado Superior en Vitivinicultura es la única formación oficial en la isla para profesionales del vino
No hace falta irse fuera: te contamos cómo formarte en vino desde Gran Canaria
En la era de la inteligencia artificial, la vitivinicultura sigue siendo una profesión profundamente humana.
Entender el suelo, leer el cielo, intuir el momento exacto de la vendimia, ajustar una fermentación, catar, decidir: todo requiere presencia, contacto con el entorno. Y formación.
Para responder a la falta de profesionales formados en el sector (en Canarias), se creó el Ciclo Formativo de Grado Superior en Vitivinicultura, impartido en la Bodega Insular de Gran Canaria.
Este ciclo formativo, único en Gran Canaria (aunque similar al que se imparte en Tenerife y Lanzarote), es ofrecido por el IES Vega de San Mateo en colaboración con la Bodega Insular, desde la zona de las medianías de la isla.
El programa ofrece educación práctica para gestionar la producción vitivinícola, controlando desde el cultivo hasta el envasado y el análisis sensorial. Aquí se prepara vino, pero no solo eso.
“El ciclo no se circunscribe únicamente a vinos, este año, por ejemplo, hemos sacado la primera sidra”, explica la directora, Dolores García
El ciclo cuenta con un cuerpo docente de alto nivel, activo en el sector: enólogos expertos como Luis Delfín o Sara Eizaguirre, la directora Dolores García o el profesor Marcelo Cosme; profesionales que participan en congresos y mantienen vínculos estrechos con la industria vitivinícola.
La Bodega Insular: un espacio único para aprender vitivinicultura
En el municipio de Vega de San Mateo se encuentra la Bodega Insular, un edificio construido hace 20 años como bodega comunitaria para procesar la uva de la zona.
En su planta baja albergaba depósitos supermodernos para la época, un proyecto pionero que funcionó apenas un año antes de cerrar sus puertas y que el Cabildo cedió años después a Educación para uso formativo.
En 2021, la bodega volvió a abrir para acoger los estudios del vino en un espacio inigualable para aprender los entresijos de esta rama de la gastronomía y de la industria alimentaria.
El establecimiento incluye varias aulas, una sala de microvinificaciones, un laboratorio de enología y una sala de cata. Sus instalaciones están prácticamente nuevas y el entorno es privilegiado: un enclave rural de fácil acceso, con una terraza que ofrece vistas a la montaña y un antiguo lagar que conserva la memoria vitivinícola del lugar.
¿Qué se aprende en el Ciclo de Vitivinicultura?
El Ciclo Formativo de Grado Superior en Vitivinicultura1 tiene una duración de dos mil horas distribuidas en dos cursos académicos, de septiembre a junio, en horario de 8:00 a 14:00.
Las salidas profesionales son varias: se abarca el trabajo desde la tierra —cultivo y cuidado de las vides— hasta la actividad en bodega y todo el proceso de elaboración y posterior cuidado del vino, incluyendo laboratorios de análisis. También prepara para:
Asesorar a bodegas y proyectos vitivinícolas
Gestionar enoturismo y experiencias vinculadas al vino
Elaborar vino de calidad en un contexto de adaptación al cambio climático
Comercialización, promoción y marketing de productos vitivinícolas
“El año pasado se hicieron espumosos, vinagre, vermut… Hay mogollón de bebidas dentro del mundo de la fermentación (como la cerveza). Por ejemplo, este año nos lanzamos a producción de vino de higo tunero (tuno)”, cuenta Sara Eizaguirre, profesora del ciclo
El programa sigue el modelo de FP Dual, que combina formación teórica en el centro educativo con prácticas en empresas desde el primer curso.
Existe también la posibilidad de cursar módulos por separado, lo que permite adaptar la formación a diferentes perfiles y necesidades.
¿A quién está dirigido?
El ciclo forma en la actualidad tanto a personas que quieren trabajar en el sector como a profesionales que buscan un cambio de vida profesional, jubilados y hosteleros que quieren mejorar sus conocimientos sobre vino.
“Aquí viene gente interesada en el mundo del vino, gente que tiene viñas en la familia y las tenía abandonadas, personas que vienen de otros ámbitos y quieren darle un giro a su entorno profesional…”, añade Dolores García, directora del centro
La pasión es, en cierto modo, una asignatura más. El alumnado acude a ferias de nivel nacional como la pasada Barcelona Wine Week, asiste a la poda de viñedos y trabaja no solo con vinos de Canarias, sino con referencias de diferentes orígenes para ampliar su formación.
Se trata de un ciclo exigente, donde el entusiasmo por el mundo del vino y la curiosidad son tan relevantes como los conocimientos previos.
Lo ideal sería venir del Ciclo de Grado Medio en Aceites y Vinos o de un título de bachillerato (preferiblemente de ciencias, aunque no es excluyente). También es posible acceder tras realizar el curso de capacitación para ciclos superiores. La directora aclara que el ciclo no está fuera del alcance de cualquier persona que haya estudiado anteriormente.
Una profesión preciosa, donde falta formación
"Existe mucho intrusismo en el mundo del vino: sumilleres, enólogos, elaboradores o bodegueros que no han recibido formación adecuada", advierte el equipo docente. "No cualquier persona puede trabajar en un laboratorio o en una bodega sin los conocimientos propios"
La razón de ser del ciclo es precisamente esa: se necesita gente formada en las bodegas. Hasta ahora, para conseguir profesionales cualificados, comentan, había que recurrir a personas formadas fuera o enviar a trabajadores a estudiar fuera, con el coste económico que eso supone para las empresas.
Este ciclo ofrece esa formación localmente, contribuyendo al salto de calidad de los vinos de Canarias.
Según Luis Delfín, varios alumnos ya están trabajando en bodegas, algunos de forma eventual en trabajos puntuales de embotellado o poda, y otros incorporándose de manera más estable.
“Dirijo mi restaurante con una carta que apuesta firmemente por los vinos de Canarias. Estudiar Vitivinicultura en Gran Canaria es una elección natural para reforzar este compromiso con el territorio. La formación me permite profundizar y comunicar con mayor rigor los vinos canarios que ofrezco cada día, creando un vínculo auténtico entre la sala, el viñedo y la identidad local” Marco, responsable del restaurante Berro, alumno
“Me manejaba con soltura en la parte práctica en bodega, pero quería saber más en la parte teórica. Saber el porqué de las cosas. Fue una experiencia muy bonita y sacrificada, pero lo disfruté muchísimo”, Natalia, técnico de Bodegas Las Tirajanas, alumna
Natalia compaginó el ciclo con su trabajo a jornada completa en la bodega, su rol como madre de dos hijas, y su participación en el Comité de Catas del Consejo Regulador de Gran Canaria, entre otras responsabilidades.
Como alumna de la primera promoción, destaca la entrega del profesorado en aquellos años, cuando estaba todo por hacer. Casos como el suyo demuestran que el mundo del vino es pasión, pero también formación.
Cómo acceder al ciclo
La capacidad es limitada. Las prematrículas se abren del 7 al 23 de abril.
Información y contacto:
📞 928 118 508
📧 35009589@gobiernodecanarias.org
🌐 IES Vega de San Mateo
El ciclo está presente en ferias de Formación Profesional, Gran Canaria Me Gusta y otras ferias gastronómicas del archipiélago.
Promovido por el Gobierno de Canarias, Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes, y el IES Vega de San Mateo.







