Burbujas y chocolate: un San Valentín de cliché
Cómo combinar chocolate y espumosos |
Por: Redacción Materia Prima
San Valentín llega cada 14 de febrero con su carga simbólica: rosas, chocolates en cajas con forma de corazón, cenas románticas… Sin embargo, es cada vez más común “pasar” de hacer ningún plan especial, reiterando aquello de que San Valentín es un invento de El Corte Inglés.
Junto a campañas publicitarias agresivas, es habitual el contenido en redes sociales que propone formas alternativas de transitar el Día de los Enamorados, aunque los dos grandes protagonistas de los lineales siguen siendo el chocolate y el champagne.
Pero, ¿son realmente buenos amigos? ¿Cómo maridar el producto del amor y el de la celebración?
Desde Materia Prima sugerimos un San Valentín de cliché: con chocolate y champán. Así, proponemos una guía para conocer y combinar estos dos productos tan asociados al enamoramiento.
El espumoso: un mapa de burbujas
Cuando pensamos en espumosos, la palabra champagne domina el imaginario.
El champagne se elabora mediante el método tradicional (o méthode champenoise): primero se fermenta el vino base en depósito y luego se embotella con una mezcla de azúcar + levaduras, provocando una segunda fermentación dentro de la botella que genera las insignes burbujas.
Pero el mundo de las burbujas es mucho más amplio y diverso. El cava catalán se produce mediante método tradicional desde finales del siglo XIX, con variedades de uvas autóctonas como macabeo, xarel·lo y parellada. El Prosecco, originario de la región del Véneto en Italia, se elabora con uva glera mediante el método Charmat (fermentación en tanque), lo que le da un perfil más fresco y floral.
Desde Canary Wine, en el Mercado de Vegueta, Las Palmas de Gran Canaria, proponen estas tres referencias de espumosos elaborados en Canarias por método tradicional:
Por último, encontramos los Pet-Nat (pétillant naturel en francés), vinculados al consumo de vinos naturales —una tendencia en auge—, que se embotellan antes de terminar la primera fermentación, sin adición de azúcar ni levaduras, resultando en burbujas menos controladas y más salvajes.
El chocolate: geografía del cacao
El chocolate comercial que domina los lineales de supermercado suele contener más azúcar que cacao y sabemos poco sobre su origen. Pero existe una industria paralela, más pequeña, centrada en la trazabilidad del proceso.
El cacao (Theobroma cacao) crece al norte y sur del ecuador. Los principales productores son Costa de Marfil (37 % de la producción mundial), Ghana, Indonesia y Ecuador, según datos de la Organización Internacional del Cacao (ICCO, 2023).
El término bean-to-bar (del grano a la tableta) significa que la marca controla todo el proceso: compra, fermentación, secado, tostado, molido, conchado y temperado. En Tenerife existe un proyecto bean-to-bar: Boutique Relief:
Sobre certificaciones: Fairtrade (Comercio Justo) garantiza un precio mínimo al productor y prohíbe el trabajo infantil, según sus estándares internacionales. Rainforest Alliance certifica prácticas agrícolas sostenibles. Ninguno es sello de sabor, pero sí de condiciones de producción verificadas (Fairtrade Ibérica).
¿Cómo combinar chocolate y espumosos?
La efervescencia y acidez de los espumosos contrastan y equilibran la riqueza y dulzura del chocolate, componiendo una cadencia perfecta. Las burbujas limpian el paladar entre bombón y bombón.
“Partimos de la base de que los espumosos son muy versátiles, combinan con todo”, explica Chaxiraxi, propietaria de Canary Wine.
Según la experta en vinos canarios, si buscamos un maridaje por contrastes, el chocolate amargo podría ir bien con un rosado, como Trevejos Rosado (D.O. Tacoronte-Acentejo, Tenerife). Un chocolate más dulce podríamos tomarlo con Viñarda Ancestral Mulato (D.O. La Palma), un espumoso canario de burbuja natural.
Chaxiraxi termina aconsejando informarse sobre el vino, su terreno y su forma de producirse, porque hoy en día no se puede estandarizar un maridaje, y menos con las tendencias actuales tan heterogéneas en vinificación.
El sumiller Diego Tornel, tercer clasificado en el Campeonato de España de Sumilleres UAES, entre otros reconocimientos, coincide en que el chocolate negro va bien con espumosos rosados con cuerpo, de añada o elaborados a base de vinos con crianza. Recomienda ir a degustar vinos a Vinófilos (Triana, Las Palmas de Gran Canaria) o Viña del Puerto (al lado del Mercado del Puerto, Las Palmas de Gran Canaria).
Un chocolate de alto porcentaje de cacao suaviza la acidez de los taninos y realza las notas afrutadas del vino rosado, para un sabor equilibrado entre lo intenso y lo delicado.
Un combo ideal: champagne Brut con chocolate negro. La sequedad del vino y la intensidad del cacao se fusionan en un deleite sublime para los sentidos (Decántalo - Maridaje con chocolate).
Una combinación divertida: chocolate con caramelo y sal con Prosecco. Las refrescantes notas de pera y cítricos del Prosecco resaltan lo mejor del chocolate con caramelo y sal, creando un contraste entre lo dulce, lo salado y lo efervescente.
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